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1984

En aquella novela de Orwell «1984» se establecieron los Ministerios de la Verdad, de la Abundancia, de la Paz y del Amor.
El Ministerio de la Verdad se encargaba de los medios de comunicación, el entretenimiento, las bellas artes y los libros educativos.
Su propósito era escribir la historia correcta, libre de las mentiras de los enemigos del Partido único.errorìfico ministerio que decide qué es verdad y qué es mentira y quién es honesto y quién miente.
¿Acaso no se ha establecido en el llamado «mundo occidental» en estos días un ministerio de la Verdad que escribe la historia con visión partidista adecuada a sus intereses?.
No solo han decidido hacer un relato muy parcial de lo que sucede, sino que han censurado a quienes puedan ofrecer otras «verdades» y nos lo han dicho a la cara, sin rodeos.
La señora Van der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, no tuvo ningún tipo de pudor en decir «Vamos a prohibir la máquina mediática del Kremlin», «No podemos dejar ninguna piedra sin mover en la lucha contra la desinformación y la beligerancia respaldadas por el Estado ruso».
NOs prohiben leer la prensa de uno de los bandos en guerra para no estar desinformados Lo dijo asi, con una cara de piedra que te dejaba helada.
Cuando las sociedades establecen Ministerios de la Verdad para decidir lo que sus pueblos pueden leer o lo que debe ir a la hoguera, se embarcan en un bote que solo tiene un puerto para amarrar: el fascismo.

Terrorìfico ministerio que decide qué es verdad y qué es mentira y quién es honesto y quién miente.
¿Acaso no se ha establecido en el llamado «mundo occidental» en estos días un ministerio de la Verdad que escribe la historia con visión partidista adecuada a sus intereses?.
No solo han decidido hacer un relato muy parcial de lo que sucede, sino que han censurado a quienes puedan ofrecer otras «verdades» y nos lo han dicho a la cara, sin rodeos.
No hay ningún tipo de pudor en decir «Vamos a prohibir la máquina mediática del XXXX», «No podemos dejar ninguna piedra sin mover en la lucha contra la desinformación y la beligerancia respaldadas por XXXX».
Nos prohiben leer la prensa de uno de los bandos en guerra para no estar desinformados. Lo dicen asi, con una cara de piedra que te deja helado.

Cuando las sociedades establecen Ministerios de la Verdad para decidir lo que sus pueblos pueden leer o lo que debe ir a la hoguera, se embarcan en un bote que solo tiene un puerto para amarrar: el fascismo.