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1984 b

Desde el año 2010, he intervenido en diversos medios de comunicación como analista político. En Rusia Today (el canal censurado estos días por la UE, en colaboración con las macroempresas de Internet) colaboré durante tres años. En HispanTV, canal iraní en español, seis años, también censurado en España por el Ministro de Industria, José Manuel Soria (PP), cortando la señal del Hispasat y anulando la licencia de HispanTV en la TDT. Que HispanTV o RT tengan un sesgo, y una línea editorial, condicionada por la financiación de los Estados es un hecho. Exactamente igual que RTVE, la BBC y cualquier otro medio de comunicación.

Si me hubieran entrevistado para preguntarme sobre lo que opino de sus gobiernos, probablemente no les gustase mi opinión, y tal vez por eso no me lo preguntaban, sin embargo, tuve cientos de participaciones, en las que nunca se me dijo lo que tenía que opinar o lo que no, era un colaborador absolutamente libre e independiente.

Del mismo modo, también recuerdo tres apariciones en laSexta, del grupo Atresmedia. Allí tampoco nadie me dijo lo que debía opinar, aunque en cuanto decía algo inconveniente, dos o tres tertulianos se me tiraban encima rápidamente. Fue en la tercera aparición en este medio, cuando me preguntaron sobre cómo parar los desahucios, y apelé a Emilio Botín, y a la posibilidad de expropiar su banco en caso de no cumplir con las leyes que se podían aprobar para que nadie pueda quedarse sin un techo. Esa fue la última intervención en ese canal. A posteriori comprobé que el Banco Santander, era uno de los principales accionistas del grupo.

Hoy la superioridad moral de la que pretenden hacer gala los burócratas de la Unión Europea, es vergonzosa. La censura de otras fuentes de información, por muy sesgadas que sean, solo perjudica a quienes dejamos de recibir información plural desde cualquier punto de vista. Nos infantilizan, nos manipulan y vamos a toque de corneta. Ahora se dedican a hacer especiales en televisión que comparan a Putin con Hitler. No me extraña en absoluto, todavía recuerdo el trato que recibía Gadafi hasta que nacionalizó el petróleo, o el que reciben los jeques de la petromonarquía Saudí a día de hoy, mientras bombardean Yemen.

La ayuda humanitaria a Ucrania llega ocho años tarde. Los pueblos no queremos guerras. ¿Dónde estaban estos gobernantes cuando daban un golpe de Estado en Ucrania y dejaban campar a sus anchas a auténticos nazis dentro de sus propias fuerzas armadas?

Las sanciones a Rusia, nos van a caer encima a los pueblos europeos. La diplomacia debería ser la única arma, pero con psicópatas a la cabeza de las negociaciones lo tenemos complicado. Espero que todos depongan su actividad bélica y esto se acabe cuanto antes, por el bien de la humanidad.

Alex Corrons