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Historia para todos

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Las guerras tienen siempre muchas causas que se van desarrollando a lo largo de un concreto periodo de tiempo y luego tienen un precipitante. El acontecimiento que hace que todo estalle. No empieza una guerra por asesinar aun miembro de la realeza en Sarajevo, eso es el precipitante, las causas hundían sus raices en el reparto colonial del mundo. Igual que Hitler fue el precipitante de una guerra que estaba cantada en los acuerdos de paz de la anterior.
Los precipitantes de esta guerra los conocemos por este bombardeo de los medios de comunicación sobre la intención de Putin de invadir Ucrania.

El conflicto del Donbass viene desde 2014 cuando los sucesos de Maidan, ¿por qué justamente ahora todos los periódicos nos han bombardeado con la maldad de Putin, su intención de reconstruir el imperio ruso y otras falacias?. ¿Por qué es en febrero de 2022 cuando nos dan a conocer todos estos asuntos que parecían no existir? ¿Por qué los medios no nos contaron que el gobierno fascista de Kiev impuesto en el golpe de estado de 2014 por Estados Unidos estaba bombardenado el Donbass?. ¿Por qué ahora comienzan a avisar que Putin iba a invadir Ucrania.?
¿Estaba ya la situación caliente y conocían de antemano que esa y no otra iba a ser la respuesta de Moscú a sus provocaciones? ¿ Ha sido ese movimiento de la prensa internacional un intento de movilizar la opinión publica contra Putin en una guerra que se sabía inminente?

Hablamos de geopolítica, no de si Putin no es comunista, o si ha tenido tiempo de hacer reformas socialistas en su país y no las ha hecho porque su gobierno es liberal. Eso es otro asunto. No era comunista el presidente de Libia y eso no significa que el ataque y la destrucción de Libia fuesen justas.

La cosa se centra en el fin del mundo unipolar y en la entrada en una nueva época con más naciones que deciden en el panorama internacional y con dificultades serias para USA y OTAN para destruir países a su antojo y según sus intereses. ( Libia, Siria, Irak, Yugoslavia, Palestina, la manipulación de las primaveras árabes… por centrarnos en conflictos recientes)

Pedir a gritos que Europa no se meta en esta guerra es justísimo pero a Europa, la Europa de los grandes capitalistas, no la ha detenido jamás el grito de sus pueblos. Europa hoy es la OTAN y la OTAN necesita guerras. No somos niños que se creen lo de las formaciones armadas para cuidar la paz.
Putin deja claro que su intención es defender a las poblaciones rusas atacadas y que no va a tocar a la población civil ucraniana, que su armamento es sofisticado y solo va a destruir el poder militar ucraniano y a acabar con ese fantoche de gobierno impuesto por USA y la OTAN que agrede contínuamente la paz en ese territorio.

No es mentira lo de la USA y la OTAN, pero Rusia tiene sus razones para meterse en el conflicto, no solo geopolíticos que son ciertos: la OTAN se extiende sobre sus fronteras y pone bases militares en torno a su territorio, la puerta del continente euroasiático; pero también económicas, la península de Crimea supone la apertura del mundo ruso al mar Negro y con ello al Mediterráneo ( el mar mas codiciado de la historia, el que une Oriente y Occidente ) y las cuenca del Donbass a las ricas reservas de carbón. A todo esto hay que añadir que Ucrania no ha pagado su deuda a Rusia.

Ucrania vivía una intensa crisis económica en 2013-14, lo que favoreció que las «democracias occidentales» metieran mano.
El colapso de la URSS dejó a todas las repúblicas en tierra de nadie. La restauración del capitalismo trajo consigo largos años de penurias y uno de los paises mas afectados fue Ucrania.
La ayuda de Rusia se convirtió en una deuda que no podía pagar. Recordemos lo que pasó cuando Grecia anunció que no podía pagar su deuda, se le exigió el pago, sí o sí; pero Ucrania no pagó, no puede pagar la deuda, y se lanzó en brazos del FMI y todos los paises que han recibido préstamos conocemos el precio de eso: políticas de austeridad y destrucción de los servicios públicos y el bienestar social.
Ucrania pidió en Maidan la ruptura, a quien culpaban de su mala situación, y el acercamiento a ‘Occidente’ en quien creyeron inocentemente unos y con las cosas muy claras otros, especialmente el sector ultraderechista que movilizó el descontento.

Los créditos del FMI siguen llegando a Ucrania, a cambio tiene que aplicar medidas de austeridad al gasto público y el banco central debe actuar en interés de los deudores extranjeros.
Las medidas de austeridad llevan a mayor desempleo, privatizaciones, reducción de pensiones y aumento del precio de la energía, aumento de impuestos y baja de salarios.
La gran exigencia del FMI a Ucrania es el monstruo de la privatización de bancos y empresas estatales y sobre todo la propiedad de la tierra: las codiciadas tierras negras ucranianas. Una cuarta parte de estas fértiles llanuras se encuentran en territorio ucraniano. Estas tierras son las mayores productoras de girasol y maiz del mundo. El FMI sabe donde poner el ojo, y exige también la privatización de estas tierras y la liberalización del mercado, es decir que empresas extranjeras compren la rica tierra ucraniana.
El presidente dócil ha roto esa negativa histórica de vender las tierras negras, y el FMI babea y le cuenta a la gente que eso los va a enriquecer, que va a entrar dinero en el pais y va a crear empleo.
Pero, especialmente nosotros, los habitantes del Mediterráneo, sabemos muy bien que las privatizaciones solo generan grandes beneficios para los inversionistas capitalistas. En Ucrania no es diferente.

Ucrania es hoy un país muy pobre con las características de los países pobres: casi ausencia de clases medias y una sociedad polarizada entre los muy ricos con fortunas en paraísos fiscales, y una población pobre que sobrevive en muchos casos gracias a la economía sumergida, que no genera impuestos y solo salva a los ucranianos más pobres.
¿Cómo un país tan pobre ha podido permitirse convertirse en agresor de las repúblicas rusas durante tan largo periodo? y ¿qué intereses tienen en esa guerra quienes la fomentan?
El conflicto en Donbas está ahogando la economía ucraniana, eso es una realidada, pero Ucrania es hoy día un país vendido al FMI, por no poder pagar una deuda se ha convertido en la sirvienta de los intereses americanos en la frontera rusa
.Después del levantamiento de Maidan contra el gobierno prorruso, los ultranacionalistas en Ucrania han dominado la política del gobierno. Están exigiendo que Ucrania se una a la UE y sobre todo entre en la OTAN para recuperar los territorios anexionados por Rusia, la rica cuenca minera del Donbass. A pesar de su pobreza el gobierno compra armas entrando en una espiral de empobrecimiento y lo más cruel de todo es que la UE no quiere un país tan pobre. Rusia le exige el compromiso de no unirse a la OTAN para defender sus fronteres de las potencias occidentales.
Los nacionalistas de Kiev, alentados por EEUU, continúan presionando a los pueblos rusófonos.
Ucrania está atrapada.
La guerra no la ha iniciado Putin, la guerra la lleva pidiendo a gritos USA y la OTAN desde que empezaron a armar al gobierno ultraderechista y ultranacionalista de Kiev para atacar a las poblaciones de las repúblicas rusas por asuntos de geopolítica y aislamiento de Rusia, su destrucción como potencia emergente y la entrada a Asia y al gran gigante Chino

Estamos viviendo la agonía del modo de producción capitalista, y mientras Estados Unidos y su organización terrorista OTAN intenten mantener ese mundo que, a pesar de estar deshauciado sigue muy vivo, las salidas pacíficas a los conflictos no son viables.
Biden no va a declarar la guerra a Rusia, tan suicida no es, pero ya tiene lo que buscaba. Una guerra para salvar, al menos momentáneamente, lo que ya huele a muerto: la economía americana y su propio gobierno.
En cuanto a la OTAN, basta echar mano a la memoria y a la tristemente destrozada Yugolsavia, donde dejó claro que no iba a desaparecer a pesar de la disolución del Pacto de Varsovia que fue su razón de ser.