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Invierno Ruso

El País abre la edición de hoy con la provocación de Putin en las republicas separatistas de Ucrania, Donetsk y Lugansk. Dice que el Consejo de Seguridad de la ONU se ha reunido de urgencia para establecer serias sanciones a las repúblicas independentistas y a Rusia.
Linda Thomas-Greenfield, representante de Estados Unidos ante la ONU, ha definido las últimas decisiones de Putin como un “claro ataque, sin que haya mediado provocación alguna”. “Les llaman fuerzas del mantenimiento de la paz, y eso es un sinsentido”, ha añadido Thomas-Greenfield en referencia al modo en el que el Kremlin ha justificado un despliegue militar. “Todos sabemos lo que son en realidad”.
Así nos explica el periodico, cuya única función en los último 20 años, es destruir cualquier atisbo de lo que fue en su momento la ética periodística.

Pero por una vez que pudo haber sido más claro y no quedarse corto optó por el titular cobarde.
Señora Pepa Bueno y todos los directores títeres de la «prensa libre» sean claros: No es una provocación lo que ha hecho Putin, ha sido una declaración de guerra, con todas las de la ley.
Ha sido la respuesta de un gran estratega a las amenazas teatrales de los dos matones en decadencia Joe Biden y Boris Johnson
Putin ha dejado clara su postura. Rusia es más fuerte y cuenta con la gran potencia China, Ninguna va a permitir que el imperio agonizante se salve a consta de ellas.
El Pais es solo un ejemplo del estado de shock en que se encuentra toda la prensa «occidental», que durante meses ha dedicado titulares al provocador, agitador, desestabilizador Putín y hoy que es cuando Putin responde, dedican sus portadas a la caida de la bolsa y la reunión del Consejo de Seguridad de la ONU.
Su titular debió ser » Putín declara la guerra a USA y sus aliados» , pero una cosa es todo el escenario mediático que ha montado Biden y otra iniciar una guerra ya, una guerra que supondría la caida del Imperio y la consiguiente guerra civil Norte-Sur dentro de las fronteras estadounidenses cuyo final sería la división del pais cuyo único lazo de cohesión ha sido el dinero que fluía de los países machacados.
Putin ha hecho una jugada maestra en el tablero internacional. No ha invadido a nadie. Ha entrado en las repúblicas separatistas invitado a proteger la población contra el ataque de las bandas paramilitares ultraderechistas de Ucrania, armadas, entrenadas y dirigidas por la CIA y el Pentágono.
Las potencias occidentales se han quedado con la boca abierta. Tanto prevenir de que Rusia iba a invadir Ucrania y Putin responde entrando, invitado, en Donetsk y Lugansk
Esta entrada de Rusia como protectora de las repúblicas separatistas en un momento de esos que llaman «escalada de guerra» entre la Ucrania con el gobierno nazi puesto por los EEUU y la OTAN y las repúblicas pro-rusas de Donetsk y Lugansk es la abierta declaración de guerra a EEUU y a su fiel organización terrorista.
Rusia le dijo a la gerontocracia americana que si lo que quieren es despedazarse unos a otros, adelante.
La reacción no podía ser otra, ni el más fanático de los políticos americanos y europeos, ni el más psicópata de los dueños de Wall Street va a lanzarse a esa autoinmolación.
La reacción ha sido una condena internacional por violación de las reglas de la ONU. (La ONU y sus condenas merecen un artículo aparte)
Francia, convertida en la primera potencia nuclear europea, defiende una Europa grande con los eslavos, independiente de USA. Alemania tiene el contrato del gas ruso y un enfrentamiento con Rusia le costaría muchos millones de euros y la dependencia del mucho más lejano gas americano.

En vez de aceptar esta declaración de guerra con la que llevan jugando en los medios internacionales desde hace meses, Biden llama a Putin para hablar. No tiene mucho de qué. Rusia ha detenido al Septimo de Caballería, a los belicosos de Washigton, con un aviso: el mundo del siglo XXI no es el de la globalización americana.
Los planes de los poderosos casi siempre se cumplen, pero la Historia avanza, y cuando, tras la caída de la URSS y del muro de Berlín, Estados Unidos engañó a Gorbachov y comenzó la desmantelación de las antiguas repúblicas soviéticas para aislar a Rusia y abrir la puerta al continente asiático y a China, cuando convirtió a Rusia en una tierra de nadie con el borrachín Yeltsin como presidente de paja, no podía imaginar que un ex agente de la KGB iba a devolver al país el puesto que tuvo en la guerra fría.
EEUU es un dinosaurio tratando de sobrevivir, pero su hegemonía ha terminado. A nivel militar, el Kremlin se lo ha dejado claro. A nivel económico la Ruta de la Seda China y el control de las grandes empresas americanas por capital chino hace tiempo que ya es una realidad.
En los libros de Historia, que ahora mismo no se pueden escribir porque la Historia necesita tiempo y distancia y documentos para analizar todos los aspectos, el día en que Putin entró en Donetsk y Lugansk va a ser la fecha del principio del fin del Imperio.